Hasta el año 2000, fui un severo crítico del PRI. Al verlo derrotado por el PAN, modifiqué el sentido de mis dardos: los encaminé al nuevo partido en el poder. La transición me confirmó la idea de ser crítico del sistema político mexicano, ahora encabezado por un partido de derecha. Pienso que al periodista le pagan por defender a la sociedad y no al gobierno. Acción Nacional era y es más frágil en tal sentido. Su historia es la del peor conservadurismo mexicano. ¿Y el PRD? Es un partido formado principalmente por ex priistas resentidos. Si antes había criticado a Manuel Camacho, Marcelo Ebrard, López Obrador, Muñoz Ledo… ¿por qué ahora verlos como si fueran salvadores de la patria?




































