En apariencia, Obama ha decidido concluir la fatal y costosa aventura en Irak. A la fecha hay más de cien mil bajas iraquíes y unas cinco mil norteamericanas. Pero lo grave es el daño causado a una nación, a un país distante de EU, que ha quedado en ruinas materiales y morales. Es una enorme nación devastada, a la que le será muy costoso rehacerse, volver a surgir de entre los escombros que dejaron los feroces ataques de las fuerzas armadas estadunidenses. Una guerra brutal que decidió un hombre de escasas luces y tendencias homicidas: