De nada les sirvió llorar, rogar, gritar ni lamentarse, su destino estaba escrito. Setenta y dos migrantes ejecutados a sangre fría por los zetas, aparentemente porque eligieron plomo en lugar de plata… ¿Alguien puede creer esa historia? ¿Ni uno solo de los setenta y dos se retractó y aceptó la plata? Yo lo digo claro, si yo hubiese estado ahí, con el primer muerto me ablando y acepto trabajar para quién sea y 99.99% de los humanos de la tierra lo haríamos igual. ¿Entonces?. Nadie les cree, ¿para qué insisten con su historia?.









