jueves, 28 de marzo de 2019

Hipertensión de padres a hijos


En un artículo publicado en los Archives of Internal Medicine del 24 de Marzo de 2008, miembros de los departamentos de Medicina y de Epidemiología de la Escuela de Medicina de la Johns Hopkins University (Baltimore, Maryland), se proponen estudiar la asociación, a largo plazo, de la hipertensión arterial de los padres con los cambios en la presión arterial y el riesgo de hipertensión a lo largo de la vida adulta de sus hijos varones.

El método seguido en el estudio ha sido el siguiente:


Se examinó la asociación de la hipertensión arterial de los padres con los cambios en la presión arterial y el riesgo de hipertensión arterial en sus hijos varones desde la juventud hasta la novena década de la vida, en una población de 1.160 antiguos estudiantes de Medicina a lo largo de un seguimiento de 54 años.

Se utilizaron cuestionarios anuales para evaluar la presión arterial a partir de la graduación. Los resultados fueron los siguientes:

  1. En 29.867 determinaciones de la presión arterial las lecturas de las presiones medias, sistólicas y diastólicas, fueron significativamente más altas en la línea de partida del estudio en aquellos participantes cuyos padres tenían hipertensión arterial.
  2. El porcentaje del incremento anual de la presión arterial fue ligeramente más elevado, para la presión sistólica pero no para la diastólica, en aquellos participantes cuyos padres padecían hipertensión arterial.
  3. Después de los ajustes estadísticos apropiados en relación con las presiones diabólicas y sistólicas en la línea de partida del estudio y otras variables dependientes del tiempo transcurrido (Índice de la masa corporal, consumo de alcohol, café y tabaco y actividad física), la probabilidad de que se desarrolle hipertensión en la vida adulta, fue de 1,5 para los participantes en los que solamente la madre era hipertensa; de 1,8 para aquellos en aquellos en los que el hipertenso era el padre; y de 2,4 en aquellos participantes en los que tanto el padre como la madre eran hipertensos, cuando se comparaban con aquellos participantes cuyos padres nunca desarrollaron hipertensión.
  4. En aquellos participantes en los que la hipertensión arterial en ambos padres se inició a los 55 años, o antes, el riesgo de desarrollar hipertensión arterial a lo largo de su vida adulta se multiplicaba por 6,2, y por 20 el riesgo de que la hipertensión arterial se desarrollara a la edad de 35 años.

La conclusión de los autores es la siguiente: La hipertensión arterial tanto en el padre como en la madre se asocia fuertemente y de manera independiente con niveles más elevados de presión arterial en sus hijos varones durante la juventud y con el riesgo de desarrollar una hipertensión arterial en la vida adulta.